Por fin se ha terminado el 2016 y lo único que puedo decir es... ¡Gracias a Dios!



Ha sido un año demasiado difícil, con una carga emocional que me afectó hasta el punto de no querer escribir nada y que intenta arrastrarme consigo. Cuando digo que no escribo nada, es nada. Durante las últimas semanas no quise actualizar el blog ni enviar correo a los suscriptores. Ofrezco disculpas.


Si has llegado hasta este punto es porque quizás ya leíste las dos entradas anteriores que sirven de abrebocas: Lo que deberías saber antes de matar a tus personajes y La muerte de tus personajes y sus emociones: el duelo. Si no lo has hecho qué estás esperando. Aprovecho para recomendarte Lecturonauta, el blog de Guillermo Jiménez, en el cual se aborda la literatura desde un aspecto psicológico. Muy recomendado para los que no deseamos dejar ningún cabo suelto en la caracterización de nuestros personajes. Pero, si en cambio quieres dotar a tus personajes con algún trasfondo traumático no dudes en echarle un vistazo a esa entrada.

Esta semana recibí mi dosis de Ana Katzen sobre Cómo escribir peleas increíbles y debo decirles que me vino como anillo al dedo, teniendo en cuenta que estoy participando del NaNoWriMo con una historia en la que de vez en cuando los personajes se lían a golpes, rayos de energía y cuanta patraña pueda aparecer en una pelea de superhéroes. Sin embargo, se me cruzó por la mente la «novedosa» idea de deshacerme de uno de los personajes. Al fin y al cabo eso es lo que está de moda ¿O no? Y como dijo un sabio regordete… todos deben morir. 

Y si deseas saber más sobre cómo describir el duelo de los personajes en tus historias, en este artículo colaborativo para Lecturonauta amplío el tema.

Si alguien sabe quién es el autor de esta imagen...
por eso de los derechos

Noviembre es especial por muchas razones. Se celebra el cumpleaños del Monstruo de las Galletas; se celebra el día del sándwich, de las donas, de los dulces, del pan hecho a mano; este noviembre Donald Trump podría ser presidente; se celebra el día del baloncesto, el día de los rayos X y hasta el día de quedarse en casa sin estar enfermo. Pero lo más importante es que es el Mes Nacional de la Escritura de Novela, que en pocas palabras significa… NaNoWriMo. Escribir una novela en 30 días.

Desde hace algún tiempo varios escritores y amigos han escrito a Antro Narrativo para preguntar sobre las historias alternativas o ucronías

¿Qué pasaría si Kennedy no hubiese sido asesinado?
La ucronía no es más que es un tipo de ficción especulativa en el que uno o más eventos históricos se desarrollaron de manera diferente a lo que en verdad ocurrió en el mundo real. Para saber en qué consiste y cómo se escribe una ucronía, Álex, de Inteligencia Narrativa, nos lo explica en esta entrada.

Se acerca el NaNoWriMo, y, en vez de estar preparándome para hacerle frente este noviembre, me encuentro poseído por un deseo ferviente de investigar sobre los mentores literarios. Esta necesidad, que nació tras algunas asesorías brindadas por medio del chat de Facebook, confirmó mis sospechas. Soy un pésimo mentor. Y es que lo he intentado, en serio, pero no es fácil, más cuando apenas tienes tiempo para ti mismo. ¿Si no escribes un carajo en tres días, como diantres voy a decirle a otra persona que lo haga? Una cosa es sentarte sin presiones a redactar una entrada del blog o un tema del Taller literario y otra muy diferente es cumplir con las expectativas de tu pupilo. Leer relatos, manuscritos y dar un consejo implica dedicación. Y en estos días es justo lo que me hace falta. Pero entrando en calor, empezaré hablando del significado de mentor.


La palabra mentor proviene del poema épico La Odisea de Homero y es el nombre de uno de los personajes. Mentor quedó a cargo de la educación de Telemaco, el hijo de Ulises, cuando este partió a la guerra de Troya. Con el paso del tiempo, y ante el no regreso de Ulises, Telemaco parte en un viaje por toda Grecia en su búsqueda, siempre bajo el tutelaje y auspicio de Mentor

Sé y entiendo que muchos no leerán nunca esta entrada y que algunos terminarán indignados por mis palabras. Incluso estoy preparado para recibir los comentarios de quienes me tomen erróneo, pero durante algunas semanas estuve dándole vueltas al tema y creo que es justo y necesario. Ya es hora de dar la cara y aceptar que la literatura fantástica y la literatura adulto juvenil poseen un tinte racista.

Seamos honestos, vivimos en un mundo adaptado. Una sociedad donde el racismo dejó atrás las capuchas blancas y la cruz ardiente para convertirse en una discriminación elegante, hiriente pero no vulgar. Donde es común relacionar la piel negra con suciedad, analfabetismo, delincuencia y pobreza; donde una persona de piel negra debe temer no morir en manos de la policía por ser el primero en la lista de sospechosos, y donde el dicho trabajar como negro es parte del vocabulario de muchas culturas y una costumbre ya arraigada.

Lo mismo sucede en la literatura, pero hoy hablaré de una situación enfermiza y nauseabunda de la cual los escritores, supongo, no tienen culpa: las cubiertas blanqueadas. ¿Pero qué son las cubiertas blanqueadas?

Ven, llevemóslo a la práctica.


¿Ves la caratula del libro Mentirosa, de Justine Larbalestier? No parece mostrar ningún defecto e incluso es bastante llamativa, pero es una de las más terribles muestras de blanqueo de caratulas, pues Micah, la protagonista del libro, es descrita como negra. Sí, se supone que es la misma de la portada. ¿Existe algún tipo de regla artística que indique que negro es blanco? ¿Acaso la foto de esa portada corresponde a la de la protagonista? Eso, mi amigo, es un gigantesco y pervertido blanqueamiento de portada.

Luego de todo el alboroto y de las quejas que se presentaron por este caso de racismo en una caratula, la editorial volvió a imprimir el libro con una nueva imagen:


No digo que sea mejor o peor, pues no soy muy bueno con las portadas de los libros, solo me pregunto cuál fue la razón por la cual se decidió en un primer momento por la portada anterior... ¿El mercadeo es racismo maquillado? ¿Una portada con una persona negra no vende igual?

La respuesta es muy sencilla y aparece en una entrada que publiqué hace algún tiempo titulada ¿El color de piel de un personaje realmente importa?:

"Si una raza no es asignada específicamente como negra o asiática, entonces se asume que la persona es blanca. Los blancos conforman menos de un tercio de la población del planeta, pero por la forma en la que la sociedad está estructurada, a veces parece que se asume que el hada de los dientes o el conejo de pascua son blancos también".

En pocas palabras y poniéndome en los zapatos del dueño de una importante editorial de novela juvenil: las probabilidades de que una persona compre un libro en cuya portada se sienta identificada son bastante altas. Es normal, es nuestro deseo humano de ser parte de algo, como cuando vemos los comerciales de productos de higiene y belleza... ¿Cuántas personas negras aparecen allí? Ninguna. O al menos en la televisión que pago no.

Ya, Piper. Enfócate. Sí, pacífica conciencia. Lo siento. 

Continuando con el tema de las cubiertas blanqueadas, esta situación no ocurre solo con las personas de piel negra, sino con cualquier personaje de otro origen étnico diferente al caucásico. 


Este ejemplo es uno de los que me extraña bastante. Como se percibe en la imagen, los libros están ambientados en el Egipto antiguo y la imagen corresponde a la princesa Nefertiti, pero por sus rasgos, esta chica parece más bien alguna actriz de Disney Channel modelando para Halloween. ¿Error de los diseñadores de portada? ¿Dificultades para hallar a la modelo precisa? No quiero decir que no pudiesen existir libios, bereberes o cromañones blancos e incluso rubios, pero esta cubierta no corresponde a la descripción que da su autora.   


Sigamos con la indignación. Si observas bien esta portada reconoces a una chica blanca y a lo mejor gótica estilo Crepúsculo. Te sorprenderá saber que la portada que mejor representa al personaje de la novela es la que está debajo.


Aunque el personaje ha sido maquillado otorgándole facciones un tanto rosaditas para mi gusto, podemos conocer a Ai Ling, la protagonista. ¿Qué pensarán los autores de estos libros? ¿Y los lectores? ¿Están tan idealizados con el enamoramiento hacia este género que se dejan llevar por hermosas y estilizadas portadas más que por la concordancia y la lógica? ¿Con la cubierta anterior sospecharías del ambiente que rodeaba la historia? No creo, es una ambigua chica blanca.

Desde una perspectiva indiferente esta situación puede parecer inofensiva y hasta graciosa para muchos, pero me pongo en el lugar de mi hijo, cuando camine por los pasillos de una librería sin encontrar una sola portada con la cual sentirse identificado. 

Si no me he hecho entender lo explicaré con una situación que ha salido a la luz estos días, el machismo en la literatura fantástica. Durante años las mujeres debieron identificarse con personajes masculinos en los libros y del trato sexista que se le otorgaba al género, pero hoy en día vemos un gran avance, con personajes femeninos reales. ¿Sucede igual con el personaje no blanco en la literatura? 

Como dijo Justin Larbalestier, autor del libro Liar o Mentirosa

El decidirse por una chica blanca en la portada de un libro por sobre una chica de piel morena no es solo un error, forma parte de una larga historia de marginalización y de tergiversación. Los editores no escogen al azar modelos de color blanco. Sucede en un contexto de racismo.

Racismo. Hoy en día este concepto ha avanzado tanto que se convirtió en un tipo de discriminación inocente, en la cual no se está ofendiendo a nadie de forma directa ni se está lanzando un ladrillo por la ventana de alguna familia negra. Quizás pienses que soy exagerado, que no es para tanto, que racismo es gritarle Nigger a un africano en la calle. No, racismo es suponer que eres mejor a otro por el color de la piel, es asumir que esta situación con las portadas es un simple error provocado por el etnocentrismo. 

Continuando con algunos ejemplos, hace poco el periódico estadounidense The Guardian publicó un artículo donde se informaba acerca de la lluvia de criticas que recibió una editorial por presentar a la protagonista, que es descrita negra, como blanca. Por consiguiente, la editorial Bloomsbury debió cambiar la portada. 

La portada de tu derecha es la corrección

Alguien podrá refutar y dar su argumento poniendo como ejemplo la obra de teatro sobre Harry Potter, en la cual cambiaron el color de piel de Hermione, a lo que le responderé dos cosas: la primera, la obra de arte es una adaptación del libro, y la segunda, que puede dormir tranquilo, la Hermione del libro está intacta.

Este es otro caso interesante de blanqueamiento, con The Mysterious Benedict Society. El libro trata las aventuras de cuatro jóvenes superdotados. Hasta ahí nada nuevo. Cuando analizamos las portadas de los libros no hallamos algo alarmante ¿Verdad? Menos cuando la mayoría desconocemos la historia y esta imagen se ve borrosa.



Si usamos el acercamiento y el recorte notamos que Sticky Washington, ese chico calvo de anteojos que sostiene el cartel, es blanco. ¿WTF? En los libros su autor lo describe como negro.


Ante esta portada el editor puede defenderse explicando el uso que da a los colores, con la sencillez del trazo, lo cual dificulta la caracterización completa del personaje, pero... ¿por qué la chica de las escaleras pudo ser definida como rubia y el chico del catalejo como pecoso? Ahora los invito a encontrar al mismo chico negro de la segunda portada.

Y la he dejado extragrande para que se vea mejor


La selección de la portada de un libro hace parte del proceso literario y digo que es responsabilidad del autor supervisar y verificar que cumpla con el mensaje que desea transmitir. Lo admito, soy un escritor autopublicado y desconozco hasta dónde llega el limite que imponen las editoriales, pero si mi libro trata de lobos asesinos parlantes y la editorial desea usar una portada con los Backstreet Boys vestidos de lobos y metralletas... ¿debo aceptarlo?

Actualización: incluyo un punto de vista bastante interesante y acertado de una ilustradora, Irene Stijas, quien nos explica el por qué puede darse esta situación: 

Además añade que, a veces el ilustrador tiene que dibujar a ciegas por que o bien por más que lo pide no le dan descripción física del personaje (por miedo a que cobre diseño del mismo o bien por vagancia de autor) por lo que no es adivino y puede equivocarse. En ocasiones también pasa que como ya he dicho no te dan descripción alguna por miedo al cobro de diseño de personajes, describiendotelo con un vago: "Si... Esto alto y ya sabes...Si, que sea guapo si..." por que acuerdas que no vas a hacer el diseño y luego te ponen mil trabas y acabas diseñando los personajes de gratis. Que si que son 40 eurazos por personaje, además del precio de la portada dependiendo lo que pidas, pero coño, los ilustradores empleamos también tiempo, si quieres una portada sin cobrar pidesela a "Tu primo el que te la hace gratis" pero luego no te quejes.

Para terminar voy a nombrar un libro bastante conocido en la fantasía, Terramar, de Ursula K. Le Guin. Quienes han oído o leído a esta escritora sabrán que la mayoría de los personajes de sus historias no son blancos, por lo tanto se supone que las portadas de sus libros poseerán cierta concordancia (nota: segunda vez que uso la palabra concordancia en esta entrada).


Imagen de yalsa.ala.org
En cuanto a estas portadas, la propia autora dijo:

Pero tuve problemas interminables con el diseño de la cubierta. No en la gran cubierta de la primera edición —un perfil fuerte y rojo-marrón de Ged— o con las cuatro magníficas pinturas de Margaret Chodos Irvine en el conjunto encuadernado de Atheneum, pero sí con demasiada frecuencia. El primer Mago inglés era un pálido, encorvado, hombre parecido a un lirio — chillé cuando lo vi.

Gradualmente obtuve un poco más de influencia, con algo más que decir sobre las cubiertas. Y muy, muy, muy gradualmente los editores pueden estar comenzando a perder su temor ciego a poner una cara de no blanca en la cubierta de un libro. "Perjudica a las ventas, perjudica a las ventas" es el mantra. Vale, ¿Y? En mis libros, Ged con una cara blanca es una mentira, una traición— una traición al libro, y al lector potencial.

No pretendo pelear ni iniciar una discusión en torno a este tema, sino visualizar un problema que a la mayor parte de la población no le afecta ni le va a afectar nunca por el simple hecho de que... no son negros.
O cómo descubrir el registro apropiado.


¿En serio?

Hace unos días, mientras investigaba un poco para mi nueva novela y terminaba las preparaciones del Taller literario en línea (¿No te has apuntado? ¡Es gratis! fin de la propaganda) no pude dejar de pensar en el hecho de que una misma historia puede variar si el autor decide cambiar el registro o tono con el que la está contando.
Nos confundes, Piper. 

Sí, tienes razón, hombre confundido, seré más específico.

En estos momentos estoy escribiendo una historia de metahumanos, pero en vez de enfocarme en las habilidades o poderes de los personajes, la trama gira en torno a qué pasaría si se contara en un entorno más subdesarrollado, más latinoamericano, más Colombiano.

Por la personalidad de la protagonista decidí que la mejor opción para mi novela es el narrador en primera persona, pues me permite inyectarle cierta dosis de humor y sarcasmo al relato; y además, por alguna razón esta focalización también me brinda mayor libertad en los diálogos. Sin embargo, en algunas escenas siento que en la novela debería usar el tercera persona y ser más dramático, pero con este cambio solo lograría darle un vuelco a mi historia. Pasaría de ser un Civil War: Capitán América (Nótese la combinación casi desapercibida de idiomas) a un Batman vs Superman.


Pero... ¿Qué es el tono cuando escribimos?

Cuando hablamos del tono literario de un texto nos referimos a la actitud del narrador hacia lo que él o ella narra. En otras palabras, el tono es la emoción principal que reflejamos al escribir.

Veamos el siguiente GIF para entrar a trabajar con esto de los tonos.

No te burles... no te burles...
Tono jocoso.

—¡Oye!... ¡mira que!... ¡ja, ja, ja!
—Ya, cuéntame. Qué pasó.
—¡Es que es muy chistoso! ¡Un viejito hoy en la piscina se dio un porrazo cuando se fue a tirar!
¡ja, ja, ja! —Carlos se retorció en su silla y se le escapó un pedo—. ¡No me digas!

Tono sombrío

—¿Por qué estás tan serio? —preguntó mientras servía la mesa con lentitud—. No has dicho ni una sola palabra.
—Es que hoy sucedió algo terrible en el club. Un hombre ya anciano sufrió un accidente al resbalarse.
—Oh, que horrible.
—Sí, creo que se fracturó la cadera.

Ahí encontramos una misma historia en dos tonos diferentes, pero, ¿Por qué es importante el tono en que escribamos nuestras historias? Porque a medida que vamos escribiendo, empezamos a sentirnos cómodos en un registro específico y así vamos puliendo nuestro estilo literario.

¿No me crees? Quizás si lees lo que dijo el escritor Mario vargas Llosa de su novela, Pantaleón y las visitadoras, te de una mejor idea de la importancia del tono:

La historia está basada en un hecho real —un «servicio de visitadoras» organizado por el Ejército peruano para desahogar las ansias sexuales de las guarniciones amazónicas—, que conocí de cerca en dos viajes a la Amazonía —en 1958 y 1962—, magnificado y distorsionado hasta convertirse en una farsa truculenta. Por increíble que parezca, pervertido como yo estaba por la teoría del compromiso en su versión sartreana, intenté al principio contar esta historia en serio. Descubrí que era imposible, que ella exigía la burla y la carcajada. Fue una experiencia liberadora, que me reveló —¡sólo entonces!— las posibilidades del juego y el humor en la literatura. A diferencia de mis libros anteriores, que me hicieron sudar tinta, escribí esta novela con facilidad, divirtiéndome mucho, y leyendo los capítulos a medida que los terminaba a José María Gutiérrez, y a Patricia Grieve y Fernando Tola, mis vecinos de la calle Osio.

Ahora te entiendo mucho mejor, Piper. Continuemos con el siguiente ejemplo:

¿De cuántas formas y en qué tonos se puede narrar la historia de un hombre que pretende crear y dar vida a otro ser semejante a un humano?

De muchas formas. Podría ser una novela infantil, como Pinocho; un relato de terror, como Frankeinstein; una historia fantástica como El joven manos de tijeras, o un relato filosófico como Las ruinas circulares de Jorge Luis Borges. Mismo tema, diferente tono.

urantiansojourn.com
La elección del tono depende de la personalidad del autor y sus intenciones. 

También es recomendable el uso de diferentes tipos de tonos en una misma historia, con lo cual se puede crear una sensación de ritmo y se mantiene interesado al lector. Ahora veamos otro ejemplo, pero esta vez en el cine.

¿De cuántas formas y en qué tonos se puede narrar el tema de los campos de concentración?

Puede usarse un tono tierno y cómico como en la película La vida es bella, de Roberto Begnini, o el crudo y real de La lista de Schindler, de Steven Spielberg.

Existen diferentes tonos, pero los más comunes en la literatura son:

· El tono trágico 

· 
El tono irónico

· 
El tono paródico

· 
El tono íntimo 

· 
El tono jocoso 

· 
El tono serio 

· 
El tono formal 

· 
El tono informal o familiar 

· 
El tono moralista 

· 
El tono realista 

· 
El tono idealista 

· 
El tono melancólico 

· 
El tono sombrío 

· 
El tono condescendiente 

· 
El tono parco 

· 
El tono periodístico 

Debes sentarte, y, como dijo Vargas Llosa, liberarte en el tono que mejor te dé. Quién sabe, quizás esa obra de arte que duerme en el cajón de tu cuarto solo deba ser escrita de forma diferente. Incluso, ahora que lo pienso, muchas de las dificultades y bloqueos que presentan varios escritores que acuden buscando una asesoría se deben a que no están usando el tono adecuado en sus historias o, por el deseo de seguir a su escritor favorito, tratan de escribir imitando el tono de otro escritor.

¿Y tú? ¿Qué tono o tonos estás usando en tu última historia? 
Hola a todos. Confieso que llegué a pensar en abandonar el blog e incluso estuve dispuesto a no redactar esta entrada, pero aquí estoy, dejando al descubierto mi tristeza tras la pérdida de mi bebé David Santiago.

Nunca te olvidaré, hijo.
Durante días permanecí sentado frente al computador preguntándome si era necesario. Si mi vida íntima y mi dolor merecían ser del escarnio público (solo cuando estás del otro lado del puente supones que mereces ser el centro de atención y que tu yugo debe ser llevado por los demás).

Sin embargo, hubo un grupo de personas, algunos suscritos al blog y otros conocidos del gremio literario, que enviaron su mensaje de apoyo y demostraron ser humanos antes que artistas. En ningún momento pienso que esta entrada sea dedicada a ellos, pues la situación no da para ello, pero por alguna razón no puedo hacer el de la vista gorda. 

Bueno, empezaré por un relato. Antes de que lo leas aclaro dos cosas: no soy poeta ni sé escribir poesía, y esto fue lo único que la aflicción me permitió plasmar. No tiene nombre, pues aunque titulé el archivo Oda a David Santiago, no es una oda, es más que eso... es mi arrepentimiento por no haberle dedicado el tiempo que mi pequeño se merecía.

─Ten cuidado, me lastimas.
─Lo siento… ─murmuró, disminuyó la fuerza del abrazo y volteó el rostro hacia la nada─. Lo siento, no quise…
─No te preocupes ─sonrió─. ¿Estás llorando?
─No… no… es que me harás mucha falta.
─Y tú a mí, pero así es la vida. Que no te avergüence llorar. Desahógate. Más adelante lo comprenderás.
El padre gimió y lo tomó de las pequeñas manos, que se mantenían cerradas.
─¿Cuidarás de mí?
─Cómo crees ─volvió a sonreír el pequeño─. Recuerda dos cosas, papá. La primera, que estoy durmiendo y no tengo conciencia de lo que ocurre en el mundo. Y la segunda, que estás soñando y esta conversación es lo que quieres oír, no la realidad. Lo único que puedo prometer es que nos encontraremos algún día en el paraíso. Solo debes asegurarte de llegar con mamá y mi hermano.
─Te… te lo prometo ─las palabras escapaban lacerantes y las lágrimas caían como una catarata de lava por sus mejillas─. Los cuidaré.
─No te preocupes por mí. El sufrimiento terminó y nunca olvidaré el tiempo que estuve a su lado.
─Pero fue demasiado corto…
─Quizás para ustedes, para mí fue el tiempo perfecto… adiós.
El padre despertó sollozando y se percató de que su esposa no dormía ni se encontraba en la habitación. Se levantó con cuidado, secando su rostro con la manga de la camiseta. Caminó hasta la sala, en donde la encontró abrazada a la pijama de su pequeño bebé.
─Siempre te amaré… ─Fue lo único que susurró.

Algunos dirán que en mi lugar habrían creado algo mejor, pero les aseguro que no todos los días tienes este tipo de pérdidas y un hijo merece más que un simple escrito por hermoso que sea (el escrito). Merece todo el amor, acompañamiento y dedicación que el ser humano pueda brindar, pues son un regalo de Dios.

También quiero compartir el relato que mi buena amiga, Ana Behibak, me envió...

Adiós hijo mío
Hijo mío, fruto de mi vientre,
como lastima ya no tenerte,
tras ver tu cuerpecito inerte
en los brazos de la muerte.
Ha sido espantosa la jornada,
y hoy mi ahogada melancolía,
con la ausencia de tu mirada
se ha convertido en una agonía
¿Cuándo podré volver a verte
entre mis brazos, mi pequeño
y besarte tu rosada frente,
sin que sea sólo cruel sueño?
Esto a Dios le he preguntado,
mas respuesta no me ha dado
que mi dolor haya erradicado
y continua el duelo guardado.
Ya nada vale, y no sólo lo digo,
también llorando al cielo le grito,
¡Vuleve a mi cálido abrigo
y acaba mi dolor infinito!
Ven bebé, mi pequeño crío,
ven, con mami, te daré abrigo,
ven, ¿no ves que sólo río
soñando contigo?
¿No sabes del amargo dolor
que deja tu ausencia, mi amor?
Háblale luna, de mi melancolía,
dile que aún me pesa su ausencia,
que mi calma dejó de ser mía,
desde que no la llena su presencia.

Para los que no la conocen o no recuerdan, Ana Behibak es una escritora argentina que colaboró en el blog con la entrada Maquilla tu relato. A Ana, mil gracias.

Les confieso que a estas alturas no me importa demasiado el blog, el SEO, las redes sociales o el número de seguidores. En estos momentos mi atención está centrada en mi familia: en mi esposa Claudia y mi hijo mayor, Juan Esteban. Y aunque no lo crean, me duele cada segundo que dejé de dedicarle a David Santiago por encontrarme leyendo un artículo o escribiendo para Internet.

Algunos dirán que estoy siendo llevado por el dolor y que es parte del duelo, pero con tristeza recuerdo una ocasión en que le di el biberón y leía una entrada de un blog al mismo tiempo. Dios, en que pensaba.

Para terminar, doy un consejo que puede ser mal recibido por algunos e ignorado por otros: la fama, el reconocimiento y el placer de ser escritores nunca reemplazará el tiempo, las experiencias y los recuerdos de compartir con nuestros seres queridos, sea tu hijo, tu hermano, tu madre o quien sea. Por eso los invito a gozarse cada segundo con ellos, porque bien puede ser el último.

Y si no me crees, yo era de los que pensaba que los hijos se le morían a los demás, no a mí.

No puedo irme sin agradecer a Ana Behibak, Javier Valladolid, Atico Prospere, Maria Teresa Fandiño Perez, Marian, Maria Josefa González, Eliseo González Yncio, Ulises Cardenas, Paula Triedes, Hölle Muse Königin Wieder y quien se quede por fuera. A todos ustedes, mil gracias y muchas bendiciones en sus vidas.

En cuanto a lo que han enviado correos preguntando sobre el taller literario en línea y la continuidad del blog: el taller continúa abierto recibiendo relatos y haré lo posible por publicar una vez a la semana o reciclar entradas antiguas. No lo sé... solo sé que mi hijo está por despertar y es sábado.
Amigos del antro, amigos de Piper, conocidos, visitantes ocasionales y accidentados.


Sé y entiendo que pareciera como que he desaparecido de la faz de la tierra, si es que soy tan importante como para que extrañen mi prolongada ausencia, pero una serie de situaciones personales me obligan a detener por corto tiempo, ruego a Dios que así sea, la publicación en el blog y cualquier otra actividad relacionada.

¿La razón? Los que desde hace tiempo me siguen sabrán que tengo un pequeño de apenas un mes de nacido y es la nueva joya del hogar. Pues ese hermoso bebé está enfermo y hospitalizado en una unidad de cuidados intensivos...

Es muy duro siquiera escribirlo y deseo que ninguno de ustedes pase por esta situación jamás.

Mi esposa y yo hemos dejado a mi otro hijo de 3 años con mi mamá y nos encontramos en otra ciudad. Sin computadora, sin mente para otra cosa y con el corazón puesto en la esperanza de que pronto saldremos de esta con la gloria de Dios.

Pido perdón por esta entrada un tanto acelerada y torpe pero estoy escribiendo desde el teléfono móvil.

Sin más, el plazo para la recepción de los relatos del Taller literario queda abierto hasta próximo anuncio,  por lo que si aún no lo han terminado, esta es la oportunidad.

Mil disculpas y si me ven participando en redes sociales, son publicaciones programadas con anterioridad. No. No he muerto, pero esto se le parece.

Dios los bendiga y que viva mi hijo.

Piper Valca 
En conmemoración del primer año del blog Antro Narrativo, es mi deber celebrarlo por lo alto, y qué mejor que con un Taller literario. Sí, sé que era uno de los pendientes y que prometí el taller el año pasado, pero ya cada pieza del reloj está articulada y el engranaje funciona a la perfección.


¡Estamos de fiesta! Bueno, yo no. Tengo mucho trabajo. ¡Pero ellos sí! ¡UUUHHHHH!

En estos momentos los suscriptores, los grandes beneficiarios del taller, deben estar relamiéndose y preparándose para esas espléndidas semanas de aprendizaje asistido.

Y tú que esperas, lector desprevenido... 

¡Suscríbete ya!

* indicates required



TALLER LITERARIO

Objetivo del taller: cada participante logrará perfeccionar su técnica literaria y obtendrá un relato de calidad, al tiempo que reconocerá y prácticará los fundamentos para actuar como un lector beta.



Objetivos específicos:

  • Identificar las características, funciones y objetivo de los lectores beta.
  • Aprender a realizar un informe de lectura beta.
  • Mejorar las técnicas narrativas y creativas.
  • Perfeccionar y lograr un relato de calidad.

Temas a tratar: 

  • El lector beta: sus características y la solicitud de lectura
  • Creación, caracterización y manejo de personajes
  • Polifonia: voces y diálogos
  • Descripciones acertadas
  • Focalización o puntos de vista
  • El cronotopo
  • La verosimilitud
  • Corrección ortotipográfica y de estilo
  • Tema, conflicto y trama.

Bases del taller:

1. La participación es libre.

2. Cada participante empezará presentando un relato inédito de temática libre, siendo tan solo necesario especificar el género literario. Preferible los géneros ciencia ficción, terror, humor y fantasía, pero no es camisa de once varas. Si escribes drama también puedes participar (Este relato será con el que se trabajará la primera parte del taller, así que esmérate).

2. La extensión será de máximo 6 hojas, escrito en Arial 12.

3. Plazo para enviar el relato: 02 de octubre de 2016.

4. Se enviará por medio electrónico al correo pipervalca@gmail.com, con el asunto TALLER ANTRO NARRATIVO y se adjuntarán dos archivos:

a. El primer archivo es el relato a trabajar durante el taller, que llevará título, seudónimo y relato. 

b. El segundo archivo corresponde a LA SOLICITUD, que consiste en una hoja de preguntas que el autor desea que el lector beta responda sobre su relato. En el próximo boletín, previo al inicio del taller, les enseñaré a solicitar una lectura beta como un profesional.

5. Una vez recibido el relato y la solicitud de cada uno de los participantes, se realizará la primera rotación. El relato, firmado con seudónimo, pasará a ser revisado por el primer lector beta, que será seleccionado según los gustos literarios. (De esa manera habrá mayor afinidad y conocimiento del tema, lo cual facilitará la lectura).

4. Cada lector beta realizará las observaciones pertinentes en documento adjunto de word y responderá a las preguntas que el autor proponga en LA SOLICITUD. Para esta actividad dispondrá de 8 días, es decir, hasta el 10 de octubre de 2016. Después enviará el archivo con las respuestas a la solicitud y los comentarios o sugerencias que crea pertinentes al correo pipervalca@gmail.com con el asunto PRIMERA LECTURA BETA.

5. Tras recibir todos los informes de lectura los enviaré a su autor para que en un máximo de 8 días realice los cambios que suponga necesario. Si lo desea puede hacer caso omiso al informe de lectura. 

NOTA: durante el transcurso del taller recibirán correos electrónicos con consejos sobre los temas (diálogos, personajes, trama, etc) que les facilitará la revisión y corrección de los relatos.

6. Una vez ha hecho los cambios, regresa el relato al correo pipervalca@gmail.com a más tardar el 18 de octubre de 2016. A partir de ahí comenzará una segunda rotación con la misma metodología.

7. El 26 de octubre de 2016 se enviarán los relatos con la SEGUNDA LECTURA BETA al correo pipervalca@gmail.com. (Se repiten los pasos 3 y 4).

8. Tras finalizar esta ronda se dará un plazo de 8 días al autor del relato para terminar de modificar y embellecerlo. El relato final será enviado a más tardar el 3 de noviembre de 2016.

NOTA: los tiempos podrán variar a medida que avance el taller.

9. Los relatos finales serán revisados y se realizará antología con los seleccionados.

10. Se espera la mayor neutralidad y respeto en cuanto a las lecturas así como responsabilidad y cumplimiento de los tiempos establecidos, de esta manera todos obtendrán las lecturas de sus relatos.

Ya deja de perder el tiempo

No lo pienses más y decídete. Cada día es una oportunidad para ser mejores.
Paperblog : Los mejores artículos de los blogs Web Statistics