Lo que deberías saber antes de matar a tus personajes

Esta semana recibí mi dosis de Ana Katzen sobre Cómo escribir peleas increíbles y debo decirles que me vino como anillo al dedo, teniendo en cuenta que estoy participando del NaNoWriMo con una historia en la que de vez en cuando los personajes se lían a golpes, rayos de energía y cuanta patraña pueda aparecer en una pelea de superhéroes. Sin embargo, se me cruzó por la mente la «novedosa» idea de deshacerme de uno de los personajes. Al fin y al cabo eso es lo que está de moda ¿O no? Y como dijo un sabio regordete… todos deben morir. 

Y si deseas saber más sobre cómo describir el duelo de los personajes en tus historias, en este artículo colaborativo para Lecturonauta amplío el tema.

Si alguien sabe quién es el autor de esta imagen...
por eso de los derechos

Talvez digas que ya hablamos de ese tema en la entrada 5 maneras de deshacerte de un personaje sin ser muy creativos y que no es nada nuevo. Pues no, mi querido y difícil de convencer amigo, estamos hablando de la controversial y extraña moda de asesinar a diestra y siniestra. Esa inhumanidad literaria que se apodera poco a poco de nosotros y que ha pasado de convertir el arte de la pluma y el manuscrito en el de la espada y la tumba. En ocasiones pareciera que en vez de un lápiz usáramos una guadaña.

Pero antes de entrar en materia, debo agradecer a las personas que participaron de mi encuesta sobre este tema: Los grupos de Facebook Libros, lectores, escritores y una taza de café, Escritores y lectores de todas partes, NaNoWriMo Portaldelescritor y los del Twitter, quienes respondieron y debatieron las siguientes preguntas:


En esta pregunta observamos como los escritores entienden y comprenden el hecho de que en diversas ocasiones debe hacerse a un lado a algunos personajes porque sus tramas o historias así lo requieren. Sin embargo, al parecer esta decisión no es demasiado sencilla o fácil de tomar para muchos, que crean una extraña relación parental para con ellos. Esta situación es comprensible, teniendo en cuenta que se tomaron el tiempo para concebirlos, darles un nombre, una personalidad y una historia.

Vemos casos excepcionales de escritores que en verdad asesinaron o intentaron asesinar a sus personajes por cuestiones personales, como J.K. Rowling, quien confesó que alguna vez se vio tentada a matar a Ron Weasley por puro resentimiento, ya que no atravesaba una buena etapa en su vida. O Arthur Conan Doyle, el autor que asesinó a su personaje estrella, Sherlock Holmes, porque lo consideraba un impedimento para sus objetivos profesionales; ya no les gustaba y estaba cansado de él. Como podemos ver, no siempre los autores nos enamoramos de nuestros personajes y si toca rebanarlos en pedazos, lo hacemos sin dudarlo.

Aunque no podemos olvidar que, quizás por la presión de los lectores, Conan Doyle volvió a dar vida al célebre detective más adelante.


Asesinar al personaje principal o a alguien cercano al protagonista es la primera elección para muchos, lo cual es interesante teniendo en cuenta que en la literatura tradicional quién debería morir es el antagonista, como castigo a su maldad. ¿Por qué razones se selecciona entonces a los personajes protagonistas o principales? 

La respuesta está en las palabras de George R.R. Martín:

Creo que un escritor, incluso un escritor de fantasía, tiene la obligación de decir la verdad. Y la verdad es, como decimos en Juego de Tronos, que todos los hombres deben morir. No se puede escribir sobre guerra y violencia sin tener la muerte. Si quieres ser honesto debería afectar a sus personajes principales. Todos hemos leído un millón de veces la historia de un grupo de héroes que se embarcan en una aventura. El héroe, su mejor amigo y su novia atraviesan terribles pruebas y ninguno de ellos muere. Los únicos que mueren son extras. Son cuentos tramposos. No sucede de esa manera. Ellos van a la batalla y su mejor amigo muere o queda horriblemente herido. Pierden una pierna o la muerte viene a ellos de forma inesperada. Una vez que haya aceptado que hay que incluir a la muerte, entonces debería ser honesto e indicar que puede derribar a cualquiera en cualquier momento. Nadie vive para siempre sólo por ser un niño lindo o el mejor amigo del héroe o la heroína. A veces el héroe muere, al menos en mis libros. Amo a todos mis personajes así que siempre es difícil matarlos, pero sé que se tiene que hacer. Tiendo a pensar que no los mato. Los otros personajes son quienes los matan. Me muevo fuera de toda culpa de mí mismo.




En pocas palabras, la muerte de personajes principales, bien soportada, solo significa una sola cosa: el énfasis en la realidad. La gente muere todos los días. Es una triste verdad.


Estos resultados son bastante lógicos, pues, a no ser que escribas sobre una masacre, un asesino serial, una historia demasiado larga y bélica o una nueva versión de Los Juegos del Hambre, deberás explicar el por qué la parca aparece con tanta regularidad en tus escritos. 

El hecho de que párrafos arriba haya dicho que cualquiera puede morir, no significa que todos deben morir. En Juego de Tronos es comprensible: demasiados personajes, demasiados pueblos, demasiada guerra. En The Walking dead es aceptable: es un milagro no morir de inanición o bajo los zombis. Por lo tanto, para la mayoría una o dos muertes de personajes son más que suficientes en sus historias. ¿Cuál es tu opinión?

Interesante punto de vista. Es un placer debatir contigo
Bien, sígamos. De acuerdo o no ya te has aventurado a «cargarte», «dar chumbimba», «despacharte», «quebrar» y «borrar del mapa» a ese personaje en cuestión. Lo primero que debemos hacer es analizar las buenas y malas razones para matarlo, por lo que la escritora KM Weiland nos regala una interesante lista de chequeo que todo escritor debe tener a la mano y que he condensado en esta infografía:



Buenas razones para matar a un personaje

La muerte de un personaje hace que avance la trama: es quizás la más común y justificada de las razones por las cuales se debe matar a un personaje. La muerte de Khal Drogo en la novela Juego de Tronos impulsó a Daenerys Targaryen a salir de las sombras y convertirse en un personaje con carácter.

La muerte de un personaje cierra la trama: es demasiado triste y fuerte dar punto final a la historia con la muerte de un personaje. Creo que es desesperanzador y Charles Dickens supo usarlo en el relato La tienda de antigüedades, con la muerte de la pequeña Nell, un final polémico. 

La muerte de un personaje conlleva a que se cumpla la meta personal de ese personaje: la muerte de Obi-Wan Kenobi en Star Wars Una nueva Esperanza. Era necesaria para que Obi fuese uno con la fuerza y poder guiar a Luke.

La muerte de un personaje motiva a otros personajes: como la muerte del tío Ben en Spiderman. Esta es de las más conocidas y parodiadas de la historia. En conclusión, Peter se siente moralmente responsable por la muerte del vejete (y no está equivocado), por lo que decide luchar contra la delincuencia con tal de que ningún inocente volviera a sufrir daño. Snif…

La muerte de un personaje es una recompensa apropiada para las acciones del personaje hasta ese punto: la muerte de Heathcliff en la novela Cumbres borrascosas es cuando de verdad comienza a vivir. Su muerte no es el final sino el verdadero comienzo. Qué poético soy.

La muerte de un personaje sirve para hacer hincapié en el tema: como en la película Las flores de la guerra, que trata sobre la ocupación por parte del ejército imperial japonés de la ciudad donde cometieron innumerables crímenes de lesa humanidad, por lo que matar personajes no es nada raro. A fin de cuentas de eso trata la historia.

Malas razones para matar a un personaje

Mátalos... mátalos... solo deja vivo a Juegosito
La muerte de un personaje se introduce por el simple hecho de escandalizar: Bueno, la mayoría de las muertes buscan este efecto, pero no puede ser el objetivo final, o quedará un sinsabor en el aire. ¿Matar por matar? Pufffff.

La muerte de un personaje solo para generar tristeza en los lectores: sí, sabemos que hay lectores que se mueren por llorar en medio de una lectura y que seguirán comprando si los hacen llorar, pero tampoco querrán que los tortures sin una razón.

La muerte de un personaje para borrar tu propio error: sabes que ese personaje nunca debió estar allí o has perdido el control. Matarlos así no soluciona nada. Planifica.

Para terminar, la muerte de un personaje no es algo para tomarse a la ligera y antes de hacerlo sería pertinente que tuvieras en cuenta la siguiente lista rápida de chequeo:

√ Revisaste la lista de buenas razones para matar a un personaje

√ Revisaste la lista de malas razones para matar a un personaje

√ Tienes identificado el papel que tiene el personaje en la historia.

√ Analizas si es necesario crear a otro personaje para llenar el hueco que dejará este.

√ La historia continúa y termina de forma satisfactoria sin la necesidad de que esté presente este personaje.

√ Eres consciente de las posibles repercusiones en tus lectores tras la muerte del personaje.

Si ya la tienes clara, no dudes en dar ese paso. Sé un asesino de personajes, pero recuerda que tu conciencia nunca estará limpia y despertarás en las noches gritando su nombre, correrás hasta la sala de tu casa, encenderás el televisor y dirás…



No, Glenn. Tú no
Y tú... ¿Gustas de matar a tus personajes? Cuéntanos tu experiencia.

12 comentarios:

  1. Interesante artículo, ¡y muy completo! Permíteme que te eche una mano identificando al artista que dibujó la primera imagen: http://nedesem.deviantart.com/

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    1. Gracias, amigo Oliver Mulet. La primera parte corresponde a mi investigación en las redes sociales y una que otra revisión bibliográfica, mientras que la lista de chequeo son de la escritora KM Weiland, pero se vale la felicitación :) Y gracias por el enlace de la imagen

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  2. Me ha encantado, me reconozco una asesina nata, pero siempre busco buenas razones para acabar con mis personajes. Gracias por toda la información.

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    1. Hola Ghesia.Morett, qué bueno que te gustó. Pues no me considero un asesino innato como tú, pero no me tiembla la mano para deshacerme de más de uno, tanto principal como secundario. Si toca, toca, como respondieron en la encuesta. Lo importante es que la muerte sea justificada o solo lograremos decepción en el lector, que cada día es más y más exigente.

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  3. Yo no soy de matar muchos personajes. He matado a unos cuantos, claro, pero solo por razones de peso. No me gusta matar por matar.

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    1. Hola Carlos, mira que yo tampoco, y aunque lo he hecho, la mayoría de las veces es para lograr un efecto en algún personaje que no quería cooperar. En uno de mis libros, la chica protagonista se me estaba quedando estancada. No fue hasta la muerte de su madre (que en parte fue culpa de ella misma) que decide tomar las riendas del asunto. Y en este nuevo libro que estoy escribiendo no me he deshecho de ninguno y espero que no. No veo la necesidad. Cómo bien dices, no matar por matar

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  4. Buen artículo, Piper.
    No es tanto matar por matar, como que lo exija la trama. Pero tampoco es cuestión de defender a ultranza la vida de tu protagonista, cuando se está mereciendo morir a pulso.
    Me quedo con la frase que dice: "Una historia con final feliz, es una historia por terminar".
    Los personajes mueren, acaban sus historias. Empiezan otras.
    Un saludo.

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    1. Hola F.J. Sanz. Es un placer leerte. Sí, el hecho de que un autor tenga en sus manos la decisión de si un personaje continúa en la historia o deba "ser borrado" es en ocasiones egoísta y puede ir en contra del proceso creativo, pues puede convertirse en una especie de manipulación al lector. Por mi parte prefiero que la misma trama lo decida. No dudo que hay momentos en los que algunos personajes se la juegan y debieran caminar por el patíbulo, pero en esos momentos analizo las variantes y hago lo que me indique la musa. Cuídate.

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  5. ¡Hola, Piper! Estoy de acuerdo contigo. La muerte de los personajes debe estar justificada de alguna forma. Matar por matar no sirve, ya que entonces el lector puede llegar a sentirse decepcionado si esa muerte no ha tenido una función concreta.
    Como autora, alguna vez he tenido que matar a un personaje y debo reconocer que cuesta hacerlo por la empatía que se llega a tener con ellos. No soy una de esos escritores carniceros, ja, ja, ja. Por tanto, suscribo tus argumentos.
    ¡Un abrazo!

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    1. Noemí, como siempre, hola. La empatía por los personajes es muy común hoy en día, pero si crees que se deba a la trama, bájatelos sin pensarlo. Jajajaja. Gracias por pasar a saludar

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  6. Yo personalmente creo que la muerte del personaje no tiene que tener una "función" específica. En el caso de las novelas bélicas por ejemplo, en una batalla la muerte campa por doquier, y una bala perdida, un mortero desafortunadamente preciso, una herida que se infecta, una flecha mal disparada por alguien de tu propio bando, un accidente con un arma de asedio, o con una granada...son cosas que pasan todos los días, y nadie es inmune a ellas, sea el protagonista o no.

    En la vida real, común y corriente, los accidentes también suceden, por lo que perfectamente un personaje puede morir simplemente por azar, sin necesidad de que ea muerte tenga un fin "narrativo".

    Yo creo que muchas veces la muerte sin razón, sin sentido, simplemente siendo la muerte, no necesita justificación alguna para existir en un relato. Obviamente entiendo que no a todo el mundo le gusta leer o escribir algo así, pero no creo que esté mal hacerlo.

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    1. Por supuesto. También pienso que el escritor debe asumir la muerte de sus personajes con naturalidad.

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